La auriculopuntura es una rama de la acupuntura con una historia de aproximadamente 2.000 años, basada en los mismos principios básicos; regular el funcionamiento corporal actuando sobre los meridianos energéticos.
La aurícula se divide en sectores (al igual que el iris), cada uno correspondiente a un órgano, víscera, o zona del cuerpo.
Su exploración minuciosa nos revelará signos que identificaremos como desarreglos energéticos en función de su localización.
Podremos observar en la aurícula, signos como: sensibilidad a la presión, congestión, cambios de color, pequeñas ampollas, surcos, y un largo etc.
Al igual que en otros métodos que hemos visto, este sistema nos permite actuar a modo preventivo, pues los signos que refleja la aurícula aparecen con mucho tiempo de antelación, indicando en su principio una sobrecarga o una debilidad orgánica, que nos indicará un desequilibrio energético en un órgano determinado, que con el transcurso del tiempo puede llegar a cronificarse, y manifestar una patología determinada. |